Sinceros con lo que no se mueve
Los grandes proveedores de nube son caros para algunas cosas y muy buenos para otras. Una cuenta típica de AWS mezcla ambas:
- Suele compensar moverlo: máquinas virtuales estables, runners de CI, almacenamiento de archivos, backups, servicios con mucho tráfico, bases de datos autogestionadas e infraestructura que necesita hardware dedicado, como los nodos blockchain.
- Suele compensar dejarlo: servicios construidos sobre colas gestionadas, funciones serverless o bases de datos propietarias, donde moverlos significa reescribir la aplicación.
Una buena evaluación puede concluir que te quedes. En ese caso te llevas igualmente un mapa de costes, una cuenta más ordenada y un plan de salida que puedes enseñar a tus clientes.
Cómo movemos lo que sí se mueve
Cada entorno de destino se escribe en Terraform y se configura con Ansible antes de mover ningún dato. Cada carga se mueve por separado: copiamos los datos, mantenemos ambos lados en paralelo cuando es posible, cambiamos el tráfico y dejamos el lado antiguo listo para volver atrás hasta que lo apruebes. La monitorización y los backups están activos en el nuevo lado antes del cambio, no después.
Lo que no hacemos
No empujamos una migración que no compensa ni lo movemos todo de golpe. Si los números dicen que te quedes, el informe dice que te quedes.